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Economía circular en la piscicultura: El modelo que transforma residuos en nuevos recursos

Con la piscicultura como motor regional, el Huila enfrenta el desafío de manejar de formal sostenible los subproductos del procesamiento. Desde 2014, Industria de Harinas Cárnicas del Huila S.A.S. (IHCH) impulsa una solución de economía circular que aprovecha residuos del pescado, genera valor agregado y contribuye a disminuir impactos ambientales asociados a la disposición inadecuada.

El Huila se ha consolidado como uno de los territorios donde la piscicultura no solo representa producción, sino también una dinámica social y económica que se siente en múltiples frentes: comercio, transporte, servicios, cadenas de abastecimiento y movimiento permanente de mercancía. En un sector que crece, y que año tras año moviliza toneladas de producto, la pregunta no es únicamente cuánto se produce, sino cómo se gestiona de manera responsable lo que queda después del procesamiento.

Porque allí donde existe una gran actividad productiva, también aparecen retos inevitables. En el caso de la piscicultura, uno de los más sensibles es el manejo de subproductos orgánicos: materiales que, si no se aprovechan o se gestionan adecuadamente, pueden convertirse en un problema ambiental, afectando suelos, agua y ecosistemas. No se trata solo de un asunto técnico, sino de una condición esencial para la sostenibilidad del sector: si la producción crece, el manejo responsable debe crecer con ella.

En ese punto se ubica el papel de Industria de Harinas Cárnicas del Huila S.A.S. (IHCH): una empresa que desde 2014 opera bajo un enfoque de economía circular, articulándose con cadena piscícola asociada al embalse de Betania. Su historia se entiende como la construcción de un eslabón que muchas veces es invisible, pero determinante: el que convierte lo que podría ser desecho en un recurso, y lo transforma en valor.

Una planta en un punto estratégico

La planta se encuentra ubicada en el Km 21 vía Neiva-Yaguará, predio San Mateo, vereda El Juncal, municipio de Palermo (Huila). Su ubica- ción la conecta naturalmente con la dinámica productiva del territorio y con la cadena logís- tica que permite la operación y el movimiento de materias primas y productos resultantes. En su componente ambiental y operativo, la empresa destaca un sistema de tratamiento de aguas con enfoque de reúso y recirculación, orientado a reducir el consumo del recurso hídrico y a minimizar vertimientos hacia cuerpos de agua superficiales y subterráneos.

Adicionalmente, la compañía señala el apoyo de energía solar en su operación, con una capacidad instalada reportada de 435 kW, como parte de su estrategia de sostenibilidad y eficiencia energética.

La piscicultura como renglón estratégico: Huila, Colombia y el mundo A nivel regional, la piscicultura es un renglón estratégico de la economía del Huila: no solo por el volumen productivo, sino por los encadenamientos que activa en logística, transporte, comercio, servicios técnicos y operación industrial. De acuerdo con la AUNAP, el Huila es el principal productor del país y aporta alrededor del 37% de la producción piscícola nacional.

Con cifras del 2024, el departamento registró una producción cercana a 79.876 toneladas y una participación aproximada del 39% a nivel nacional, lo que confirma el peso de este sector en la economía regional y su capacidad de tracción sobre empleo y servicios asociados. El impacto no se queda en lo local. El mismo ecosistema se conecta con exportaciones: la Gobernación del Huila ha señalado que cerca del 95% de las exportaciones de acuicultura continental proceden del departamento. Y a nivel país, la AUNAP ha reportado crecimiento exportador y destinos internacionales relevantes (Estados Unidos y Europa), con la tilapia como una de las especies líderes. En el panorama global, el mundo está mirando cada vez más hacia la acuicultura. Según la FAO, en 2022 la acuicultura superó por primera vez a la pesca extractiva como principal productora de animales acuáticos, confirmando que este renglón crece y se consolida en la seguridad alimentaria mundial.

Economía circular aplicada al territorio

Cuando se habla de economía circular, se habla de un principio sencillo y poderoso: apro- vechar, recuperar y reincorporar materiales dentro del ciclo productivo para minimizar pérdidas y disminuir impactos. En la práctica, IHCH traduce esa lógica a la realidad del sector piscícola mediante un proceso industrial que transforma subproductos del pescado-materiales que históricamente podrían terminar en disposición inadecuada- en harina de pescado y derivados de alto valor.

El propósito de ese enfoque no es única- mente industrial. Es también ambiental y de salud pública, porque reduce el riesgo de acumulación de residuos orgánicos y de impactos asociados a su manejo inadecuado. Dicho de forma simple: si se evita que el subproducto se convierta en residuo mal dispuesto, se evita que se convierta en contaminación.

A través de procesos térmicos controla- dos, la compañía ejecuta la transformación con criterios de estabilidad, control y aprovechamiento, buscando optimizar recursos y dar un destino productivo a materiales que,. de otra forma, podrían terminar afectando el entorno. En un sector donde la sostenibilidad ya no es un discurso, sino una exigencia del mer- cado y de la normatividad ambiental, la economía circular deja de ser una tendencia y pasa a ser una infraestructura real para el futuro.

IHCH: concebida para servir a toda la cadena piscicola del Huila

En ese contexto, IHCH se entiende como una infraestructura al servicio de la cadena: su pro- pósito es recibir, transformar y dar destino pro- ductivo a subproductos que se generan en el procesamiento del pescado, reduciendo ries- gos ambientales y fortaleciendo una lógica de economía circular. Este eslabón es clave porque cierra I ciclo. Si la piscicultura crece, también crece el volumen de subproductos; y contar con una operación que los gestione de manera técnica y controlada significa proteger el entorno, reducir presiones sanitarias y convertir un reto en valor agregado.

Además, la cadena piscícola no solo mueve producción: también moviliza empleo formal e indirecto. La Gobernación del Huila estima alrededor de 15.000 empleos directos y 50.000 indirectos vinculados al ecosistema acuícola.

Qué hace IHCH en la práctica: procesos limpios y materia prima (con trazabilidad)

La operación se apoya en procesos térmi- cos controlados y prácticas de manejo orien- tadas a la eficiencia y al control ambiental. En términos de materia prima, la compañía tra- baja principalmente con subproductos prove- nientes de salas de proceso: recortes, hueso, piel, escamas y otros derivados, que represen- tan más del 90% del volumen recibido (aprox. 92%). De manera complementaria, una fracción menor (aprox. 8% ) corresponde a mortalidades provenientes del embalse o de cultivos en tierra, que también se gestionan dentro del esquema de aprovechamiento, bajo control operativo, evitando que se conviertan en una carga ambiental.

Innovación y visión a futuro

De cara al futuro, la compañía señala que avanza en nuevas líneas de innovación, entre ellas el desarrollo de colágeno, como parte de una estrategia de ampliación de portafolio y generación de mayor valor agregado.

Así, la historia que propone IHCH se resume en una idea concreta: convertir un reto ambiental en una oportunidad productiva, integrando sostenibilidad e innovación en una región donde el sector piscícola es protagonista y donde el futuro exige soluciones que no solo produzcan, sino que también cuiden el territorio.

Escala, impacto y encadenamientos productivos

Hasta diciembre del año 2025, IHCH ha transformado más de 60.600 toneladas de residuos de origen piscícola, lo que per- mite dimensionar el alcance de su operación y el volumen de subproductos del sector que han tenido un destino productivo dentro de su modelo de economía circular. Este aprovechamiento ha contribuido a reducir riesgos de contaminación y ha favorecido una gestión y disposición más adecuada de los recursos.

Alrededor de esta actividad se articula una cadena de valor que impacta la economía regional, integrando procesos de logística, transporte, servicios técnicos y operación industrial. IHCH resume su apuesta en una idea concreta: que en la piscicultura nada se pierda, y que el desarrollo del Huila se construya con economía circular, procesos limpios y valor agregado.

Reconocimientos y compromiso ambiental

Gracias a su enfoque sostenible, Industria de Harinas Cárnicas del Huila S.A.S. ha recibido importantes premios y reconocimientos por su aporte al medio ambiente y a la economía circular. Entre ellos se destacan:

Diciembre de 2019: Reconocimiento ambiental otorgado por la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM). 2024: Reconocimiento del SENA en Expo- Sena La Angostura, en la Feria de Innova- ción y Emprendimiento para el Desarrollo Rural.

2024: Primer puesto en el Concurso Agroindustrial Innovadora y Tecnologías Aplicadas Pacto de la Productividad para una Economía de la Vida, categoría C2, línea de Biotecnología y Nanotecnología.

23 de julio de 2025: Reconocimiento por parte de Fede Aqua Federación Colombiana de Acuicultores.

25 de julio de 2025: Obtención del del

Sello de Negocios Verdes, otorgado por la CAM.

Adicionalmente, FedeAqua, AUNAP, Asopi- shuila, Agroquality Group S.A.S. y la Secretaría Técnica de la Cadena Piscícola, adscrita a la Secretaría de Agricultura de la Gobernación, respaldan dicha labor.

Un aporte ambiental que se entiende sin tecnicismos

Más allá de la transformación industrial, el aporte ambiental del modelo se entiende de manera sencilla: al reutilizar, recuperar y reciclar subproductos del sector, se reducen riesgos de contaminación y se contribuye a aliviar la presión sobre ecosistemas.

En una región donde el agua estructura la vida y la economía, esta lógica cobra especial sentido: promueve prácticas más responsables dentro de la cadena productiva, fortalece la sostenibilidad del sector y ayuda a que el crecimiento vaya acompañado de una gestión ambiental más rigurosa.

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