Los rescatistas Davidson Corredor, estudiante de Ingeniería Civil de la Universidad Cooperativa de Colombia y Jaime Rojas integrantes de la Defensa Civil regresaron tras 15 días de complejas labores en el sector de La Guaira.

En medio de una calle de honor y con una profunda muestra de orgullo regional, familiares, delegados de la Defensa Civil e integrantes de la Universidad Cooperativa de Colombia Campus Neiva recibieron en el aeropuerto Benito Salas a Davidson Corredor Cabrera y Jaime Rojas. Los dos socorristas huilenses que regresaron al país tras culminar con éxito una exigente misión humanitaria en Venezuela, país afectado recientemente por un fuerte terremoto.
Los rescatistas, pertenecientes al comité Delta de la Defensa Civil Colombiana Seccional Huila, hicieron parte de un grupo élite nacional que se desplazó hasta el sector de Tanaguarena, en el estado de La Guaira, gracias al respaldo del sector privado a través de las empresas Maurel y Prom.
Durante casi dos semanas en el terreno, el equipo colombiano, conformado por médicos especialistas, ingenieros estructurales, rescatistas y binomios caninos, no solo realizó búsquedas técnicas entre los escombros y recuperación de cuerpos, sino que asumió la coordinación general de la zona asignada bajo el Sistema de Comando de Incidentes.
Debido a su organización, el campamento de los huilenses se transformó en el punto focal del sector de Tanaguarena, lugar donde se centralizó el acopio de ayudas humanitarias y se direccionó a otras delegaciones internacionales que no contaban con un protocolo predeterminado de acción.
“Nunca bajamos la cabeza. Cuando se está en estas situaciones siempre se está con el ánimo arriba. Nos convertimos en un centro de acopio y en un punto focal en donde supimos administrar la emergencia en ese sitio; gracias a eso el impacto fue muy positivo”, explicó el estudiante y rescatista Davidson Corredor.
Por su parte, Jaime Rojas, quien cuenta con 37 años de trayectoria en la Defensa Civil, destacó que el equipo retornó con la satisfacción del deber cumplido, habiendo superado constantes réplicas sísmicas en la zona y logrando, además, dejar en donación herramientas de rescate para las instituciones venezolanas que continúan con las labores de recuperación.

El recibimiento estuvo marcado por momentos de alta emotividad. El padre de Corredor Cabrera manifestó la zozobra natural de la distancia, pero resaltó la preparación de su hijo: “Él se ha preparado desde niño para esto. Como padre uno siente temor, pero estoy muy orgulloso de que esté aportando un granito de arena con la gente de Venezuela”.
Desde la academia, la Universidad Cooperativa de Colombia resaltó la labor de Corredor, quien actualmente cursa el programa de Ingeniería Civil en el campus Neiva, señalando que este tipo de acciones reflejan el impacto social y el sentido humanitario de los jóvenes de la región.
La emergencia en el vecino país entra ahora en una fase de recuperación de infraestructura y atención en salud, por lo que los socorristas hicieron un llamado a la comunidad internacional a mantener la solidaridad con el pueblo venezolano.



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